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¡Camila se ha ido!

Nuestra pequeña mascota y amiga Camila se ha ido sin decirnos nada y la verdad, es que estamos un poco preocupados.

El pasado miércoles, dejamos a la cebra Camila cuidando unos árbolitos de Navidad que habíamos coloreado antes de salir al patio. Cuando regresamos del recreo, uno de los bichetes se dio cuenta que la pequeña cebra no estaba en el lugar donde la habíamos dejado.

A partir de ahi, empezaron a surgir muchas cuestiones; ¿Si se habia ido sola? ¿Si alguien se la habia llevado…? Todas sin respuestas.

Decidimos ir a preguntar a otras clases a ver si alguien sabia algo pero nada…. Se fueron a casa preocupados y pendientes por si acaso la veian por la calle, para decirle que volviera pronto.

El caso es que Camila se había ido de vacaciones con su familia, a decorar el árbol, poner el Belén y disfrutar de estas fechas, pero no le había dado tiempo a despedirse de sus amig@s.

Por eso quiso hacerles llegar a sus casas unas cartas explicándoles lo sucedido. Y aquí la tenéis…😉


¡¡Hola!! ¿Qué tal van las vacaciones?
 
El otro día tuve que irme muy deprisa y no me dio tiempo a despedirme, pero salía mi autobús y no podía perderlo.
Me he ido a casa con mis papás para celebrar la Navidad, y para ayudarles a poner el Belén y decorar el árbol de Navidad. Seguro que los vuestros están preciosos.
 
Espero que me estéis echando un poquito de menos y os acordéis de mí, aunque también estoy contenta porque sé que lo estaréis pasando genial, jugando con vuestros papás, hermanitos y primos…
 
Ahh se me olvidaba, no olvidéis dormiros pronto el día 5, en mi camino me he encontrado a los Reyes Magos y me han dicho que muy pronto llegaran a vuestras casas. Podríais dejarles un poquito de agua a los camellos, que seguro están cansados de tan largo viaje.

Nos vemos a la vuelta. Un beso enorme. Camila

En realidad, fueron ellos mismos quienes echaron sus cartas al buzón, creyendo que enviaban un dibujo a los Reyes Magos, en estos momentos es cuando te sientes un poco brujilla por engañarles, pero la mentirijilla merecía la pena.

Estoy ansiosa por ver que me cuentan mañana los peques de su misteriosa carta…Seguro que se pusieron muy contentos de ver que su amiga estaba bien.

¿Por qué debemos trabajar las mascotas en Infantil?

En mi opinión, las mascotas en el aula de educación infantil son fundamentales ya que a través de ellas podemos trabajar muchos aspectos de una manera lúdica, implicando así a las familias.

  • Favorecer los vínculos afectivos entre los distintos compañeros.
  • Establecer hábitos de cuidado y orden con la mascota.
  • Incentivar la comunicación con las familias a través de las mascotas.
  • Fomentar la autoestima en los niños.
  • Desarrollar diferentes propuestas pedagógicas por medio de la mascota de la clase.

Hasta aquí la entrada de hoy, nos leemos pronto.

¡¡Feliz Año!!

“Confía en la magia de los nuevos cambios”

¡¡Buenos días bichillos!! Ya estamos en el 2019 y volvemos poco a poco a la rutina dejando atrás los polvorones y turrones… Y con este nuevo año vienen también los propósitos de año nuevo; el mío es estar más por aquí con vosotros y para ello he dado el salto a Instagram para que podamos estar en contacto a diario, con vídeos, fotos, ideas… Podéis encontrarme en @srtaana88

Bueno después de todos los propósitos y demás, quiero contaros nuestros últimos días del 2018, y es que fueron unas semanas muy moviditas.

Lo primero fue elegir el regalito que los peques llevarían a casa por Navidad. Después de varias opciones elegimos una figura con masa de sal para adornar el árbol.

Para hacer la masa necesitaremos:

Harina.

Sal.

Agua.

Recipiente.

Echaremos dos medidas de sal por una de agua, yo utilice un bol de medida. Y lo removemos. Después iremos añadiendo el agua según vayamos removiendo, hasta que la masa sea homogénea. El agua mas o menos sera de una medida, pero irá en función de como se vaya integrando la masa. La dejamos reposar un poquito y manos a la obra.

Con ayuda de corta pastas y rodillos, amasamos y cortamos las figuras que nos gusten; corazones, estrellas… Las tenemos que dejar secar por ambos lados sobre una superficie que no se pegue, por ejemplo papel vegetal.

Una vez seca por las dos caras, las pintamos. Por último, cogimos un lacito y ¡listo!

Otra cosita que tuvimos entre manos, fue una excursión al teatro. El cuento elegido fue La Cerrillera, un poco difícil pero que los niños de alguna manera entendieron el mensaje.

“Cada oveja con su pareja” ☺ ☺

Y como no, nuestra fiesta de Navidad. Como siempre, no podían faltar los churros y el chocolate. Y para este año, habíamos preparado unas coronas de arbolillos de Navidad… ¡monisimos!

También fuimos al teatro de luz negra que tanto les gusta. Los papas habían preparado el teatro de la Luna está triste de Guido Van Genechten y unos villancicos.

Por último, tengo que contaros la ultima aventura de Camila, nuestra mascota. Puede que sea una de mis actividades favoritas, ya que se trabajan muchas cosas que desde mi punto de vista ayuda mucho a los niñ@s en varias áreas…. Pero, esto no puedo contarlo deprisa y corriendo, para esta actividad le dedicare la próxima entrada.

Ahh se me olvidaba, no os olvidéis de seguirme en Instagram @srtaana88¡Nos leemos en breve!! Un beso gordo.

Taller Sensorial: Jugamos Con Gelatina.

¡¡Buenos días amigos!! El otro día revisando el blog me di cuenta que no os había hecho un blog sobre nuestro taller sensorial, por lo que la super entrada de hoy es de esas que de solo leer te entran ganas de mancharte, guarrear y sobre todo disfrutar. Y es que nuestro último taller sensorial ha sido nada más y nada menos que con gelatina.

La premisa era muy clara, guarrear. Preparé dos paquetes de gelatina en diferentes moldes el día de antes siguiendo las instrucciones del fabricante y las dejé reposar hasta la mañana siguiente. En este caso, escogí frambuesa y limón porque hubiera más colorido, pero vosotros lo podéis hacer con los que mas os guste.

Al día siguiente, debido al buen tiempo que hacía saqué una mesa al patio y allí desmolde cada uno de los envases de gelatina y… ¡¡A jugar!!

La cara de los peques era más que de sorpresa. Una mezcla de curiosidad e incertidumbre pero todo esto se transformó en diversión en cuanto la tocaron.

 

¡Qué fresquita! – decían algunos. Otros directamente decidían probarlo a ver a que sabía. ¡¡Estaban para comérselos!!

Cuando ya habían manipulado, probado, olido… decidí dejarle los moldes para ver que hacían. Y aunque alguno de ellos se trasformó en un tambor que amenizaba nuestra actividad, la mayoría fue usado como recipiente para meter y sacar la gelatina.

Una experiencia muy enriquecedora y muy divertida, que permite a los niños explorar, experimentar, sentir, probar, hacer asociaciones y esquemas de una forma muy lúdica.

 

Y hasta aquí nuestro taller sensorial, ya estoy pensando en el siguiente… ¡¡Hasta pronto!!